Daniela De Lucía, escritora y coach de Tandil, abandonó la casa de Gran Hermano tras enterarse de la muerte de su padre, informada por la producción.
Ella decidió irse para acompañar a su familia, despidiéndose emotivamente de los participantes y mencionando que la vida es movimiento en un mundo surrealista.
El hecho generó sensibilidad en la casa, especialmente por el color de piel en el día 3, y afectó a participantes como Andrea del Boca y Kenny Palacios, removiendo emociones por familiares mayores enfermos.
Carminia Burana fue la más votada en nominaciones y primera en usar campañas.
La atmósfera cambió completamente, conectando a los participantes con el mundo exterior.