Daniela, la coach de Gran Hermano, salió de la casa por la muerte inesperada de su padre, fue a Tandil y quiere volver, aunque hay rumores de reemplazo.
Criticaron su reacción fría: nominó antes de salir y apareció plantada en un programa de Luis Novaresio, lo que generó juicio público por falta de emoción pese a sus herramientas profesionales.
Panelistas debatieron si juzgar es válido, comparando con reacciones normales ante pérdidas, y notaron que rompió aislamiento rápido para exposición mediática, cuestionando su deseo de fama.
Defendieron que cada uno procesa el duelo distinto, quizás el impacto llegó después, y recordaron dichos de Moria Casán sobre no darle bola al público.
Se cortó discutiendo su aplauso a compañeros al salir.