El panel cuestionó duramente la falla de seguridad en el Senado que permitió a 12 activistas de Greenpeace ingresar a las 6:30 de la mañana con inodoros para una performance contra la ley de glaciares, saltando rejas altas sin ser detectados por casi una hora.
Desmintieron el comunicado policial que culpaba al camarógrafo Facundo Tedeschi por la agresión con golpes, gas pimienta y precintos, resaltando la desmedida reacción por la impericia inicial de la custodia.
Responsable es Claudio Gallardo, director de seguridad del Senado con pasado en inteligencia militar y hombre de extrema confianza de César Milani, designado bajo la gestión de Victoria Villarruel como vicepresidenta, quien reestructuró los puestos clave.
Criticaron la inoperancia pese a cámaras y presencia 24/7, con mezcla de Policía Federal y personal de civil negro del Senado, exponiendo vulnerabilidades en un día clave por el debate legislativo.
El móvil mostró las rejas altas y complicadas de franquear, cuestionando cómo entraron sin escalera ni alerta temprana.