Chato Prada, histórico empleado de América TV, cuenta en LAM sus anécdotas laborales: siempre presente en todos los proyectos, programas y reuniones, ganándose aplausos del panel.
Admite discusiones "tranquis" de laburo con colegas caprichosos como él y José Torti, quien se encaprichaba con temas como no querer bailes folclóricos en vivo por quilombo en estudio pese a amar el género.
Recuerdan caprichos de Torti nervioso con multitudes en set, ahora en Sirenita con 150 personas, y convicciones personales que gerentes no siempre entienden.