Roberto Méndez, CEO de Neumann, protagonizó un sincericidio al admitir que su empresa aplicaba sobreprecios de 60-70% en neumáticos durante controles de precios, cuando comprar afuera costaba 4 veces menos. Dijo que "estábamos robando las multinacionales" por marcas infladas y apoyó límites de rentabilidad como en EE.UU. al 20%.
Panelistas criticaron a grandes empresarios por abusar ante falta de competencia, diferenciándolos de pequeños comerciantes que sufren las consecuencias. El presidente les puso apodo de "Señor Lengua Floja", junto a otros como "Don Chatarrín" a Paolo Rocca y "Don Gomita Lumínica" a otro.
Intentaron entrevista en vivo con Miguel Ángel, un vendedor de cubiertas, quien calificó las declaraciones de "mal gusto", pero se cortó el audio. Leyeron mensajes del público: grandes empresas se excedieron en calidad falsa, empresarios buscan ventaja sin importar gobierno, sueldos bajos y plata no alcanza.