Roberto Méndez, dueño de la cadena de gomerías Newman, confesó remarcar precios de neumáticos entre 60% y 70% durante años de inflación y economía cerrada.
Periodistas critican que, pese a las ganancias exorbitantes, no se repartió con empleados y se estafó a consumidores; ahora FATE y similares se quejan de competencia importada.
Se cuestiona por qué empresarios no invirtieron ni modernizaron cuando ganaban mucho, perjudicando siempre al trabajador.
El sindicato tampoco protege al empleado, que queda en el medio.