Juan Manuel, un bebé de 15 meses, sobrevivió milagrosamente a una grave intoxicación por aspirar purpurina tóxica con cobre, gracias a la intercesión del Cardenal Pironio, milagro que impulsa su beatificación.
La madre, Laura, profesora de música en Mar del Plata, dejó al niño con materiales artísticos; él inhaló el polvo letal pese a opciones seguras. El pediatra Víctor Quiroga pronosticó muerte inevitable, sin casos conocidos de supervivencia, ya que destruye órganos internos.
La familia rezó a Pironio ante la tumba en Luján; al día siguiente, el bebé despertó sin secuelas. Testigos como Nelson destacan la recuperación total como prueba irrefutable de milagro.
Pironio, impulsor de las Jornadas Mundiales de la Juventud y cercano a Juan Pablo II, murió de cáncer tras sentirse defraudado por el Vaticano. La familia lo ve como un santo integrado a su vida diaria, participando en misas y peregrinaciones.
El segmento cierra enfatizando misterios de la fe y mirada hacia arriba en crisis, con panelistas conmovidos por la historia.