Matías Peralta fue asesinado a balazos en Mar del Plata apenas 48 horas después de ser liberado por la Justicia de Garantías, en un brutal ajuste de cuentas en los barrios José Hernández y El Grano.
Peralta manejaba una Toyota Hilux en Gaboto y Avenida Carlos Gardel cuando dos sujetos en moto le dispararon tras un cruce de palabras; intentó refugiarse pero falleció en el hospital regional al que lo llevaron sus amigos. El ataque es similar al de Bracamonte en Rosario: diálogo previo, balazos iniciales y más disparos por la espalda, con seis impactos fatales.
Antecedente clave: el 10 de enero, 197 disparos contra la casa de su amigo, con 18 impactos en el objetivo principal. Peralta fue detenido el 5 de febrero en un megaoperativo junto a dos personas por narcomenudeo y armas, pero liberado el lunes pasado con medidas cautelares.
Testigos describen un diálogo breve antes del ataque, no un robo, sugiriendo conocimiento previo entre víctima y agresores. Se secuestraron armas, proyectiles y droga en el operativo anterior. Periodistas cuestionan la liberación y la lógica de disparar 197 veces contra un amigo sin esperar represalias.
Cristian Fernández reportó en vivo desde la escena, destacando características de sicariato y gatillero.