Desde afuera del Congreso, Ricardo Brottini reportó marchas de ambientalistas contra la reforma a la ley de glaciares, que protege áreas periglaciares y glaciares de los que dependen 37 ríos transversales al país, afectando tierras, cosechas y agua si se destruyen por minería.
Enrique Viale advirtió que destruir un glaciar es irreversible, y la reforma escrita por abogados de transnacionales mineras habilita proyectos como Vicuña, que se reunieron con Javier Milei. Critica la descentralización a provincias, reducción de áreas protegidas y facilitación de megaminería extractivista.
El proyecto reduce protección a solo zona glaciar, excluyendo periglaciares esenciales para el ciclo hídrico y conservación de especies, priorizando intereses económicos provinciales sobre criterios científicos. La explotación intensiva del suelo genera daños permanentes.
Cristian Fernández de Fundación Ambiente rechazó la ley como inconstitucional y tramposa, que habilita minería sobre "fábricas de agua" donde nacen 36 ríos, retrociendo protecciones pioneras contra extracción hidrocarburífera y minera.