Alemania y Bélgica instaron a Hungría a cumplir lo acordado en la cumbre de la UE de diciembre para conceder un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania.
Descartaron reevaluar el uso de activos rusos congelados para sortear el veto de Budapest, afirmando que el asunto está zanjado y prefieren el instrumento de préstamo actual.
Los ministros de Exteriores alemanes y belgas señalaron contradicción en Hungría, ya que Víctor Orbán dio consentimiento en diciembre pero su ministro lo bloquea ahora.
Enfatizaron que Rusia debe responder por daños de la guerra, pero priorizan el camino actual en la UE.