Cuatro activistas de Greenpeace fueron liberadas tras más de siete horas de detención en una dependencia policial en Madariaga, después de irrumpir en el Congreso con inodoros simbólicos para protestar contra la reforma de la ley de glaciares.
Las mujeres, provenientes de Chaco, La Plata, Buenos Aires y Entre Ríos, relataron a la periodista Daniela Jan que la detención fue respetuosa por parte del personal policial, aunque la represión inicial fue dura; ingresaron a las seis y media de la mañana, cruzaron las rejas del Congreso y fueron arrestadas por custodia y Policía Federal poco después.
Insistieron en que la modificación de la ley es inconstitucional y regresiva, protege el agua como derecho de los argentinos y no como negocio de unos pocos; aún esperan cargos formales y la liberación del resto del grupo de nueve mujeres y tres hombres, mientras vigilan el debate en el Senado.
Los activistas destacaron el esfuerzo histórico de la ley de glaciares, vigente hace más de 15 años gracias a organizaciones ambientales, y llamaron a resistir su cambio para salvaguardar fuentes de agua dulce esenciales para millones.