Activistas de Greenpeace ingresaron al Congreso en una F100 con caja de madera a las 6:35 de la mañana, treparon las rejas centrales sin ningún efectivo de seguridad.
Subieron escalinatas, bajaron inodoros y adminículos para una performance con pancartas, todo con total tranquilidad hasta las 7:10 cuando avisaron a la Policía Federal Argentina.
Panelistas calificaron de "tremenda falla" la vulneración total de seguridad, exigiendo echar responsables al revisar cámaras.