El Pastor Cinalli continúa explicando el bautismo en el Espíritu Santo como lluvias bíblicas de Joel y Deuteronomio, con lluvias tempranas en Pentecostés y lloviznas previas en ministerios de Juan el Bautista y Cristo. Profetas como Zacarías, Isaías y Oseas prometieron derramamientos para toda la descendencia.
Cita Hechos 2:17 y Hebreos 1:2, afirmando que estamos en los últimos días de la era de la iglesia, a las puertas de las lluvias tardías, el mayor mover espiritual post-Pentecostés. Dios derramará su Espíritu sobre toda la humanidad, preparando la cosecha final para el retorno de Cristo.
Exhorta a orar por avivamiento, evangelización y misiones, conforme a promesas bíblicas. Para el derramamiento se necesitan condiciones: iglesia purificada, oración perseverante, humillación como en 2 Crónicas 7. Anuncia desbordamiento inminente, quebrantando fortalezas satánicas, salvando rebeldes y avivando naciones.
¡Estamos a punto del más grande mover del Espíritu! ¡Siga orando, no se resigne a pérdidas, el soplo de Dios transformará vidas, hogares y naciones!