Las lluvias extremas en el sureste de Brasil provocaron al menos 45 fallecidos y decenas de desaparecidos en el estado de Minas Gerais.
El desborde de un río generó derrumbes de edificaciones, inundaciones masivas y deslizamientos de tierra, dejando más de 400 personas sin hogar. Las viviendas quedaron aisladas por la continua lluvia.
El municipio más afectado es Juiz de Fora, donde las calles se convirtieron en ríos de agua turbia y lodo. Se declaró estado de calamidad pública por 180 días para recibir recursos federales y estatales.
La tragedia comenzó el lunes por la noche y persiste con lluvias incesantes, complicando el rescate y el conteo exacto de víctimas.