36 muertos y 33 desaparecidos por inundaciones extremas en Minas Gerais, Brasil; mayor impacto en Juiz de Fora con treintena de víctimas, también en Ubá a 100 km.
Época pico de lluvias, pero falta inversión en infraestructura y drenaje pese a promesas de fondos PAC federales; viviendas en pendientes costeras vulnerables a erosión y derrumbes, 700 personas reubicadas según gobernador Romeu Zema.
Lula da Silva lamenta tragedia y anuncia 800 reales (155 dólares) por casa perdida, insuficiente; labores de rescate continúan con más lluvias previstas, paneos aéreos muestran barriadas derrumbadas por relieve y falta de obras.