El pastor Cinalli continúa explicando los siete bautismos bíblicos de Hebreos 6:1-2, enfatizando que la salvación requiere oír el Evangelio, creer en Cristo, arrepentirse, confesar publicly y bautizarse en agua, como enseña Pedro en Pentecostés.
Recuerda ejemplos del Nuevo Testamento: Juan el Bautista, Ananías con Pablo, el carcelero de Filipo, Lidia, Crispo, samaritanos y efesios se bautizaron inmediatamente tras creer y arrepentirse para perdón de pecados, uniéndose a Cristo y recibiendo el Espíritu Santo.
Insiste en que el bautismo une espiritualmente a Cristo, no solo una oración de fe, y es mandato de Jesús en nombre de la Trinidad. Critica a quienes minimizan el bautismo vigente en agua.
Introduce el sexto bautismo: de fuego, profetizado por Juan Bautista como juicio final para incrédulos en el infierno, evitable arreglando cuentas con Dios sin postergar, ante la incertidumbre de la muerte.
Urge a la iglesia predicar el Evangelio, arreglar cuentas eternas y no jugar con la paciencia de Dios, recordando accidentes y muertes inesperadas.