Carlos Ferrara reporta desde calle Alem al 1100, donde el agua no baja pese a ausencia temporal de autos; vecinos piden ayuda para drenar, pero 300-400 metros inundados impiden salir de casas.
Vehículos como camiones, autos y colectivos generan olas que revierten esfuerzos: una vecina seca con secador y el agua regresa; marcas en paredes y puertas iguales, agua entra por puertas principales.
Crítica a falta de empatía de conductores que ignoran alternativas como calle Sargento Ponce sin agua; piden cuadrilla en esquina para desviar tránsito y evitar olas que mojan livings y colchones.
Impotes vecinos intentan cerrar compuertas de gas, pero olas constantes recomplican; situación crónica, una casa en venta por inundaciones repetidas.