La reforma laboral cambia el cálculo indemnizatorio del mejor sueldo del año a promedio de últimos 12 meses sin extras, pagadero en cuotas de hasta 12 para pymes y 6 para grandes, con tope inflación +3%. El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) desvía 1% de aportes de grandes empresas y 2,5% de pymes de ANSES a privados con fines de lucro, similar a AFJP en los 90s, según críticas del Doctor Ciampa.
En el banco de horas, publicitado como voluntario con comillas por su dudosa veracidad, el empleador impone horarios flexibles hasta 12 horas diarias con solo 12 horas de descanso entre jornadas, eliminando pago de extras al 50% o 100%. Viola convenio internacional OIT de 1919 que limita jornada a 8 horas diarias y 48 semanales.
Claudio Ciampa explica que trabajadores ya exceden límites pero tienen derecho a negarse y cobrar recargos; ahora no. Baja salarios al quitar extras, desorganiza vida familiar y da todo el poder al empleador en negociaciones desiguales. Se retrocede a precariedad peor que actual.
El gobierno lo vendió como libertad para pactar, como no laburar viernes y recuperar horas, pero especialistas advierten manipulación total del tiempo del empleado.