Hablamos ahora del precio de la carne que está al rojo vivo porque siguen aumentando, aumentando, aumentando. Ha experimentado aumentos significativos recientemente con registros que confirman subas de hasta 30% en los últimos dos meses en diversas regiones del AMBA, área metropolitana de Buenos Aires, capital y conurbano.
Este incremento responde a la presión exportadora, escasez de hacienda y demanda sostenida. Consumidores reducen drásticamente su compra, volcando a cortes económicos como roast beef, paleta o pollo. En 2025 las exportaciones de carne crecieron un 12%. No alcanza un billete de 20.000 pesos para un kilo de asado, que supera los 24.000 pesos. Enero fue el peor mes de consumo en 20 años, con caída del 13% según la Cámara de Industria de la Carne y Derivados.
En vivo desde Parque Avellaneda con Marcelo Pinto, el consultor Pablo confirma subas semanales: 8-10% la semana pasada, otro 7% inminente. Ventas cayeron 20%, clientes compran menos, estrés general. Falta hacienda por menor faena, exportaciones y problemas estructurales de décadas: no podemos tener la misma cantidad de hacienda hoy que en 1980 con doble población, se hicieron muchísimas cosas mal. Precios seguirán subiendo hasta marzo-abril. Asado a 16.000-18.000 pesos, lomo 23-24.000, bife 20.000.
Impacto brutal: carne explicó casi 50% de la inflación de alimentos en enero. En CABA, familia de 4 necesita 2.2 millones pesos mensuales para clase media, 768.000 para no ser indigente (CBA +5.6%), 1.4 millones para no ser pobre (+3.7%), todo por arriba de inflación.