Dios obra a pesar de limitaciones humanas, apellidos o influencias; el pastor enfatiza que el Espíritu Santo es la clave, como en Zacarías donde no cuenta fuerza sino espíritu, y urge no apoyarse en capacidades propias.
Ejemplos bíblicos: Ezequías anima al pueblo ante un millón de enemigos diciendo 'no teman, con nosotros está el Señor'; David confía solo en Dios, no en carros o caballos; Moody se rindió totalmente al Espíritu, transformando su vida.
Los apóstoles en estrecha comunión con el Espíritu Santo escribieron Hechos; hoy seguimos con Hechos 29, Dios registra obras, lágrimas y servicios fieles en su libro, como en Salmo 56 y Malaquías 3:16, incluso la adoración de María.
insta a registrar obras de Dios para no olvidar su fidelidad y dar toda gloria al Señor; todo es regalo del cielo.