El carnaval en Mercedes, que prometía ser una fiesta familiar, se convirtió en una pesadilla cuando Brian, un joven de 18 años, fue asesinado de dos balazos en pleno corso. El hecho ocurrió a menos de 50 metros del escenario principal, frente a la municipalidad y la Basílica, en medio de una multitud repleta de gente de localidades vecinas como Gowán, Suipacha y Luján.
María Luján Ausa, de 33 años, es la autora material de los disparos con un revólver calibre .22, aportado por su padre Omar Ausa, de 54 años, quien fue detenido recientemente junto a su hijo Martín Cabral, cómplice en el crimen. La familia de los asesinos ya tiene antecedentes de violencia, según denuncias de la víctima, y la justicia local es criticada por no haber actuado antes. El corso, tradicional con cuatro noches de celebración, quedó suspendido tras el incidente, que incluye un apuñalamiento el día anterior.
En vivo desde Mercedes, el periodista Gabriel Prosperi reportó la congoja de la familia: la madre de Brian asistida por SAME por el dolor, y el cuerpo del menor trasladado al cementerio entre gritos desgarradores de sus ocho hermanos. Gustavo Gravia contextualizó la inseguridad creciente en la ciudad, que debate entre su tranquilidad tradicional y la "conurbanización" violenta, con este asesinato escalando discusiones previas sobre seguridad.
En exclusiva, Lucía, hermana de Brian, exigió justicia al aire: describió a su hermano como un "nene trabajador, que jugaba a la pelota y no molestaba a nadie", asesinado por intervenir en una discusión con la familia Ausa. Alertó sobre posibles represalias de parientes libres de los detenidos, y reclamó que esta "gente" ya ha matado antes sin consecuencias, pidiendo que paguen por quitarle la vida al menor de la familia.