El carnaval en Mercedes, que prometía ser una fiesta familiar, se convirtió en una pesadilla cuando Brian, un joven de 18 años, fue asesinado de dos balazos en pleno corso. El hecho ocurrió a menos de 50 metros del escenario principal, frente a la municipalidad y la Basílica, en medio de una multitud repleta de gente de localidades vecinas como Gowán, Suipacha y Luján. Cuatro noches de festejos programadas para viernes, sábado, domingo y lunes quedaron suspendidas tras el impacto en la ciudad.
María Luján Ausa, de 33 años, es la autora material de los disparos con un revólver calibre .22, aportado por su padre Osmar Ausa, quien aparece en un video entregándole el arma mientras usa una boina. Su hijo Martín Cabral arrojaba puñaladas durante la agresión. La discusión inicial fue entre Brian's hermano Carlos y los agresores por una mirada, escalando cuando Brian intervino para separar. Lucía, hermana de Brian, denuncia que esta familia tiene antecedentes de violencia y otros asesinatos impunes, exigiendo perpetua para los tres detenidos.
En una emotiva entrevista en vivo, Lucía, de 23 años, hermana de Brian, el menor de ocho hermanos, llora la pérdida de su hermano trabajador y querido, quien jugaba al fútbol y no molestaba a nadie. Revela un historial de rencillas familiares, incluyendo un incidente previo esa tarde donde María Ausa y su hija menor la atacaron acusándola de escribir a su marido. Teme represalias de la familia Ausa y Cabral, que se creen dueños del pueblo, y cuestiona la presencia policial encubierta que no evitó el crimen pese a estar infiltrados en la multitud.
Lucía, quien trabaja en limpiezas domiciliarias y vive sin pareja ni hijos, acompaña el duelo familiar sin madre fallecida, apoyados por el intendente de Mercedes pero dudando de la policía. Insiste en no quedarse quieta, prometiendo ir a la fiscalía y al juez para exigir justicia plena, que los culpables se pudran en la cárcel y paguen por arruinar sus vidas. El velatorio concluyó con el entierro de Brian, dejando a la familia destrozada en un Mercedes pequeño donde cruzarse con los agresores es inevitable.