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Trabajadores de FATE protestan por cierre de la fábrica y despidos masivos

Centro Izquierda · intercambio · crítico

En la puerta de la fábrica FATE en Buenos Aires, 920 trabajadores se concentran tras el cierre definitivo de la planta, dejando a cientos de familias en la incertidumbre. Hoy se realiza un festival artístico para visibilizar la situación, con más gente sumándose a la convocatoria. Detrás de cada despido hay historias de vidas afectadas, como trabajadores con 14, 20 o 30 años de antigüedad.

Entrevistado un trabajador del sector de materia prima, con 14 años en la empresa, expresa miedo a que no reabra, destacando el impacto en familias con hijos con discapacidad, diabetes o problemas cardíacos. "Nosotros acá adentro dejamos el cuerpo", dice, y menciona que muchos fueron notificados durante vacaciones a las 6 de la mañana. Tiene esperanza de reapertura para mantener a sus hijos, a pesar de la edad: "Para el sistema somos viejos, pero tenemos ganas de seguir laburando".

Otro empleado, Víctor, del mantenimiento con madre años (posible error transcripción, likely muchos años), relata rumores previos al cierre revelados en C5N con Bercovic. Habla de 130 despidos previos en año y medio, presiones económicas y hostigamiento. La empresa rompió acuerdos firmados, ignorando cláusula de no despidos y conciliaciones obligatorias de Nación y Provincia. "No podemos creer en la palabra de la empresa porque no cumplen ni los propios acuerdos".

Diego Cabrera, del sector armado de cubiertas para camiones y colectivos con 15 años, indica que el impacto es mayor por 6-7 empresas terciarizadas adentro. Intentaron entrar por conciliación obligatoria, pero la empresa la ignoró. Todo estaba preparado para trabajar post-vacaciones, pero cerraron la puerta. Critica importaciones chinas sin control: "Cubiertas de papel", que causan accidentes y son 50% más baratas, pidiendo cierre de importaciones para evitar efecto dominó en otras industrias.

Los trabajadores rechazan insultos de otros canales llamándolos "zurdos o hijos de puta", enfatizando que detrás hay familias, chicos que comen y van a la escuela. Han pasado crisis previas como 2001 y 2015 por políticas, y ahora esperan resolución.