El doctor Fogliari, secretario general de ATE, continúa la entrevista enfatizando la necesidad de libertad sindical, democracia interna en los gremios y la elección de delegados en todos los sectores laborales para defender los intereses de los trabajadores. Critica la falta de control sobre los sindicalistas, exigiendo declaraciones juradas de ingresos y transparencia sobre sus estilos de vida, comparándolo con la obligación de los funcionarios públicos. Revela que anda en un Toyota 2016 y vive en una casa en un barrio sindical en General Roca, Río Negro, saludando a los rionegrinos y al gremio UNTRE.
Fogliari relata los orígenes de su liderazgo como delegado en PAMI, donde descubrió la precarización del 30% de los compañeros sin obra social, lo que lo impulsó a pelear por mejores condiciones. Interrumpida brevemente la charla, retoma explicando el fraude de múltiples figuras contractuales como el monotributo forzado en el Estado nacional, provincias y municipios. Insiste en la autonomía sindical, rechazando gobiernos como el actual de Milei y prefiriendo uno que desarrolle el país, sin pedir permisos a políticos para acciones gremiales.
Comparte una anécdota personal sobre su madre, quien se describió como "orejano", simbolizando independencia sin dueño ni marca, al igual que su rol en ATE, obedeciendo solo a los trabajadores. Detalla la trágica muerte de su padre en un accidente de tren cuando él tenía tres años, dejando a su madre viuda con dos hijos, quien los crió con un sueldo docente sin vender la herencia familiar hasta la mayoría de edad, permitiéndoles comprar su primera casa.
La discusión se extiende a opiniones en la calle en Constitución: un trabajador de aplicaciones ve la reforma con resignación, afirmando que "hecha la ley, hecha la trampa" sin importar el gobierno (Milei, Cristina, Macri), y nota más competencia por desempleados de fábricas como Fate migrando a apps informales. Una señora apoya la reforma, convencida de que generará más empleo para informales y jóvenes, aunque admite no bajarla en este momento.
Todo en el contexto del anuncio previo de un paro nacional de 36 horas por el Frente de Sindicatos Unidos contra la reforma laboral en el Senado, criticando el Banco de Horas, horas extras, vacaciones fraccionadas y el artículo 44 sobre licencias médicas como lavado de culpas. Fogliari cuestiona la pasividad de la CGT, exigiendo que los sindicatos defiendan derechos con huelgas y movilizaciones, y advierte alto costo político para quienes aprueben la ley.