El punto más controvertido en el tratamiento en el Senado y Diputados está ligado directamente al sistema previsional, donde recibirá menos aportes por contribuciones patronales.
La cuota se bajó, siendo obligatoria en el acuerdo empleado-empleador: 1% para grandes empresas y 2,5% para pymes, aunque según la situación fiscal podría ajustarse a 1,5% y 3% respectivamente.
Este porcentaje se descuenta sobre el salario bruto, no neto, para garantizar un fondo relacionado con el sistema previsional.