En vísperas del cuarto aniversario de la invasión rusa a Ucrania, que ha causado un pendal de muertes y crueldad espantosa como bombardeos a usinas para dejar a civiles sin calefacción en invierno, se destaca la solidaridad con una monja tucumana, Lucía Caram, trasladada a España por su congregación de Dominicas.
Lucía Caram, famosa por obras solidarias y presencia en redes, dejó el claustro para ayudar indigentes y, ante la guerra, fundó un corredor humanitario desde Barcelona; ha enviado más de 40 caravanas, la última el viernes con 21 vehículos, mayormente ambulancias, llegando casi a 200 ambulancias donadas con apoyo público y privado, incluyendo del Papa Francisco.
La caravana partió desde la Sagrada Familia en Barcelona con presencia del alcalde, arzobispo Cardenal Omella y mensaje de León XIV; se incluye un clip donde se rinde homenaje a caídos en el frente y civiles en esta guerra cruel y cruenta, condenando la muerte de jóvenes con ilusión por su país.
La hermana Lucía enfatiza el clamor por ambulancias para separar vida de muerte, destacando gestos solidarios en medio del dolor y la falta de tregua en el conflicto.