El panel celebra los 99 años de Mirta Legrán, destacando su lucidez impresionante y energía inagotable: baila, administra su rutina diaria, lee diarios en papel, estudia perfiles de entrevistados y realiza menciones detalladas de memoria, como en una anécdota donde sorprendió al panelista con su precisión sin papeles durante una comida en Mar del Plata. En pandemia, se mantuvo activa para no desconectarse de su público, y en grabaciones de dos horas no para un minuto, cambiando de look múltiples veces al día mientras otros terminan exhaustos.
Detalles de la fiesta: se realiza en la casa de su hija Marcela Tinayre, con invitados como nietos Juana Viale, Nacho Viale y bisnietos; Mirta envía WhatsApps personally pidiendo no regalar nada ("¿qué le regalás a quien lo tiene todo?"), pero con ganas y manteca en tupper si hace falta. Menú incluye entrada de tapeo, milanesas y risotto como platos favoritos; todo de pie por la multitud, con copetín y food, decorado divinamente y dos cambios de look preparados por Cosano en tonos pasteles como rosas y celestes, fiel a su estilo (el año pasado fue negro y dorado).
Posible sombra: Marcelo Campos, su ex chofer despedido hace un año justo después del cumpleaños 2025, amenaza con marchar frente a la casa reclamando deudas en juicio (ya dos audiencias); el panel lamenta que amargue el festejo de la "Chiqui" a los 99, sugiriendo contención de crisis o bloquear la entrada, ya que el reclamo es contra ella personalmente, no la productora.