Se espera una semana con muchísima actividad en el Congreso y el domingo próximo a la tarde, a la nochecita, Milei hablando en la Asamblea Legislativa el primero de marzo. Se llega con todo porque ya tiene media sanción la ley penal juvenil que baja la imputabilidad de los 16 a los 14 años, y el Senado la va a tratar el día jueves. El acuerdo de Mercosur-UE lo trata el viernes y la ley de reforma laboral el viernes aprueba el Senado.
Algunos tienen esperanza de que esa ley se frene, pero no hay esperanza de que la reforma laboral se frene. Ya fue aprobada por el Senado, fue a diputados que le sacó un artículo, el artículo 44 político de las licencias, vuelve al Senado y se aprueba como ley. Al lunes siguiente va a estar promulgada, con debate mínimo, prácticamente un trámite.
Milei consiguió en un mes y medio, en dos meses entre diciembre y febrero, aprobar una ley que nadie lo había logrado en democracia desde 1983. Es un éxito enorme políticamente, supo negociar cediendo en cosas flexibles, con figuras como Diego Santilli, Adorni, Karina Milei y Martín Menem entendiendo que había que ceder a sindicalistas y provincias, aportando 24 diputados.
El peronismo está dividido, con el núcleo kirchnerista de La Cámpora y otro que responde a gobernadores. La CGT ya negoció beneficios, no sale dañado, aunque los trabajadores pierden algo frente a la rigidez anterior, pero no muy perjudicados. No hay coimas, solo negociación a la luz del día, como Santilli con gobernadores, a diferencia de lo que dijo Mariano Recalde.
Resultados de la reforma se esperan en al menos un año, con dinamismo económico en minería, petróleo, gas y actividad financiera tirando números para arriba, aunque la industria perdió 120.000 puestos en dos años y hay poco consumo, cuesta llegar a fin de mes. Lo importante es que la gente sienta confianza y holgura económica.