En el debut de la MLS, Inter Miami pierde 3-0 contra Los Ángeles, un arranque catastrófico pese a ser campeones previos; Messi, visiblemente enojado, intenta confrontar al árbitro por faltas no sancionadas a favor de su equipo, yendo hacia el vestuario arbitral hasta ser frenado por compañeros como Suárez y De Paul.
Panelistas comentan la reacción exagerada de Messi, quien muestra poca paciencia lately, contrastando con su pasado; el partido tuvo goles tempranos, con De Paul errando en el primero, y rivales fuertes como Hugo Lloris en arco de Los Ángeles, exfinalista Mundial 2022, más jugadores de Premier League. Messi odia perder, incluso en juegos casuales.
Destacan que Inter Miami venía en racha dulce pero se comió tres goles; la escena muestra a Messi tironeado ("vení, boludo") mientras árbitros entran a su vestuario, y él se manda atrás furioso, reflejando frustración por arbitraje y derrota inesperada contra un equipo que les ganó el año pasado.