El panel critica la compasión selectiva de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien tuiteó sobre el cierre de la fábrica de neumáticos FATE, lamentando 920 desocupados como víctimas de la crueldad del gobierno de Milei, afectando casi mil familias en vísperas de clases. Se ironiza su empatía, contrastándola con la realidad en Quilmes: empleados municipales cobran sueldos bajos, como 459 mil pesos para barrenderos, mientras el empresario Madanes Quintanilla desecha trabajadores en medio de desalojo.
Se debate el cambio de modelo económico: empresarios textiles se reconvierten abriendo locales en el interior o importando productos, en vez de echar personal como hizo Madanes, quien prefiere tirar piedras a la luna que adaptarse a la tecnología y la apertura. El panel destaca que a FATE le gustaba el modelo de subsidios del gobierno de Alberto Fernández, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, donde producían con ayuda estatal y vendían neumáticos caros, dejando a trabajadores con bajos salarios en plantas como Sancor.
Los precios de neumáticos en Argentina siguen siendo de los más altos del mundo, 258 dólares en Buenos Aires, tres veces más caros que en Chile, y el de FATE 30% más que chinos, aunque bajaron desde el doble inicial con la nueva ley. Beneficia a laburantes como ubers, taxistas y fleteros con costos menores, pese a subas en otros rubros como la carne. La UIA, heterogénea, militó al gobierno anterior sin reformas laborales, pero ahora cruje con el cambio: Paula Rocca no atendida por Milei, y Madanes echa justo antes de debate de reforma laboral y paro de la CGT.
Carlos Ruckauf califica a Madanes como personaje siniestro con 590 millones de dólares en Forbes puesto 18, denunciado en Panama Papers por lavado en paraísos fiscales, pagando sueldos de 1,5 millones mientras aprieta al gobierno echando trabajadores en crisis desde 2019. El oportunismo se ve en el timing, mejorando ingresos por importaciones baratas, recordando robos en otros contextos, pero al final es el modelo: más oferta y precios bajos en neumáticos, con colas para traer de Chile y Uruguay.
El gobierno dice que si no se reconvierte, que cierre, y el panel sorprende con la falta de adaptación de algunos, contrastando con reconversiones exitosas en textiles.