El panel critica la compasión selectiva de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien tuiteó sobre el cierre de la fábrica de neumáticos FATE, lamentando 920 desocupados como víctimas de la crueldad del gobierno de Milei, afectando casi mil familias en vísperas de clases. Se ironiza su empatía, contrastándola con la realidad en Quilmes: empleados municipales cobran sueldos bajos, como 459 mil pesos netos, mientras Mendoza prioriza fotos con famosos y eventos superficiales en lugar de resolver problemas locales como cloacas rotas o violencia de género.
La discusión profundiza en las causas del cierre, atribuyéndolo no solo a la apertura de importaciones sino a la intransigencia gremial, la incapacidad del empresario Javier Madanes Quintanilla para reconvertirse y un modelo de negocio obsoleto. Se destaca cómo durante la pandemia los trabajadores fueron esenciales, pero ahora son descartados, mostrando un desprecio por el empleo. El panel contrasta el viejo modelo proteccionista, apoyado por la UIA y el gobierno anterior, con el nuevo de Javier Milei, que promueve competencia y reglas iguales, votado por la mayoría.
Se reproduce un video de Cristina Fernández de Kirchner inaugurando una ampliación de FATE en 2011, con inversión de 250 millones de dólares, destacando el rol estatal en empresas privadas bajo el kirchnerismo. El debate cuestiona subsidios y proteccionismo que hicieron los neumáticos el doble de caros que en países limítrofes (212 dólares vs. 100), con bajos salarios para trabajadores y paros de cinco meses en 2022. Se critica la descalificación general al sector industrial como prebendario, pero se enfatiza que el modelo anterior no era competitivo sin ayuda estatal.
El análisis cierra reafirmando los dos modelos en pugna: la vieja guardia industrial versus la apertura al mercado y servicios. Se envían saludos a los 920 trabajadores afectados y se pide prudencia a la policía bonaerense en el desalojo, reconociendo el impacto humano. Se cuestiona al empresario por apostar al modelo anterior, sobrestockearse anticipando devaluación y descartar empleados, en lugar de adaptarse, culpando siempre a los gobiernos en vez de a decisiones empresariales erróneas.