En el mundo bipolar entre Estados Unidos y China, Latinoamérica juega como zona de influencia estadounidense, donde China se limita a lo económico y financiero sin meterse militarmente por ahora. El invitado explica que en la era unipolar se toleraba la Disneylandia de contestatarios como Timerman, Cristina y Chávez, pero ahora hay premios y castigos: Argentina recibe 20.000 millones de dólares y acuerdos comerciales por alinearse con Washington ant...
Se discute el fentanilo como un ataque directo de China a Estados Unidos, producido al 100% en China y traficado vía México, causando 120.000 muertes anuales en EE.UU., comparable a una guerra. Los mexicanos deben entender que no es como la cocaína de los 80, sino una operación de inteligencia china que transforma profesionales en adictos y genera mafias. El argumento americano acusa a Xi Jinping de no controlar mafias pese a su totalitarismo, viéndolo como una guerra del opio invertida.
La conversación pasa al ICE y la migración: la administración Biden abrió puertas combinando guajolismo con punteros demócratas para ganar votos, provocando una invasión de trabajadores y delincuentes, incluyendo venezolanos liberados de cárceles. Casos de brutalidad en Minnesota y otros muestran falta de doctrina, pero el foco debería ser en ilegales con antecedentes penales. Hay politización electoral, con demócratas usando migración contra Trump, en un contexto de grises sin santos.
Se introduce a Bernabé Malacal para continuar, enfocándose en Groenlandia: isla estratégica del tamaño del 80% de Argentina, clave para la defensa de EE.UU. en el hemisferio occidental prioritario. Ejes: militar (bases contra Rusia y China en Ártico, donde Rusia tiene 50 bases), económico (ruta comercial futura del 20% mundial, punto de estrangulamiento), geopolítico (accesos al hemisferio) y tecnológico (interés de Silicon Valley en zona fría con permafrost para innovaciones). EE.UU. terceriza costos en otras regiones para enfocarse aquí.