En medio de una semana intensa con la inauguración de sesiones ordinarias por Javier Milei y la votación pendiente de la reforma laboral en el Senado, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem describe un episodio lamentable durante la sesión del jueves: la diputada Florencia Cariñani desconectó cables de audio, afectando a taquígrafos y al diputado Oscar Herrera Ahuad, quien tiene discapacidad auditiva y depende de un cable especial para escuchar. Menem califica esto como una falta de respeto al Congreso y un intento de sabotear la sesión para frenar la reforma laboral, destacando que se trata de atacar los bienes del Estado y impedir su funcionamiento normal.
Menem explica que el incidente ocurrió en un contexto de resistencia opositora, con maniobras como cerrar computadoras y discusiones previas, y enfatiza la gravedad al compararlo con dañar equipo en un trabajo privado, lo que llevaría a un despido inmediato. Anuncia que se tomarán medidas a través de comisiones, posiblemente incluyendo la expulsión de la diputada, que requiere dos tercios de los votos y podría necesitar apoyo de sectores del peronismo. Critica la respuesta de Cariñani, quien en una entrevista posterior afirma que lo volvería a hacer para defender a los laburantes y las leyes, advirtiendo sobre el impacto negativo de la reforma en el ANSES y las jubilaciones futuras.
El presidente de la Cámara rechaza las justificaciones de Cariñani, tildándola de ignorante sobre el mundo laboral real y acusándola de no entender la ley, mientras elogia la aprobación de media sanción a la reforma laboral pese a las obstrucciones. Describe otras acciones disruptivas, como el diputado Horacio Pietragalla entregando cadenas simbólicas en su escritorio y Agustín Rossi acercándose para reclamar la palabra, en un intento del kirchnerismo de dilatar la sesión y erosionar el quórum. Menem subraya que, aunque hay sectores respetuosos, un grupo opositor busca impedir el mandato democrático del gobierno de Milei mediante tácticas violentas o capciosas, similar a episodios pasados en Argentina.
En detalles de la sesión maratónica, Menem relata cómo se votó un plan de labor para limitar oradores a 40 y evitar que la oposición hablara los 90, lo que generó quejas como la de Germán Martínez, quien amenazó con derogar la reforma cuando obtengan mayoría. Explica una maniobra durante el receso para comida, presidida por Luis Petri, donde intentaron votar una moción para suspender, pero se mantuvo el quórum. Menem defiende la reforma como una modernización necesaria, negociada con gobernadores y sindicatos, que reduce intermediaciones y promueve estabilidad económica, a pesar de no ser ideal dada la mayoría limitada de 95 diputados libertarios.