En una entrevista exclusiva, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem relata el incidente ocurrido durante la sesión del jueves, donde la diputada Florencia Cariñani desconectó cables de audio, afectando a taquígrafos y al diputado Oscar Herrera Ahuad, quien padece discapacidad auditiva. Menem califica el episodio como lamentable, en medio de la inauguración de sesiones ordinarias por Javier Milei y la votación pendiente de la reforma laboral en el Senado. Explica que se trató de maniobras del kirchnerismo para calentar el clima y estirar la sesión, incluyendo quejas de Agustín Rossi por no haberle dado la palabra, pese a que el presidente de bloque ya había hablado.
Menem detalla las dinámicas de la labor parlamentaria, una reunión previa para acordar el orden de la sesión, donde no hubo consenso porque el kirchnerismo insistía en que hablaran los 90 diputados, lo que extendería la sesión de miércoles a domingo. Ante la falta de acuerdo, se votó un plan de 40 oradores proporcionales por bloques, aprobado por 135 voluntades, para eficiencia. Más adelante, bajo la presidencia de Luis Petri, surgió otra maniobra capciosa cuando muchos diputados bajaron a comer tras 12 horas de sesión; esperó el quórum para votar, evitando suspensiones. Germán Martínez amenazó con derogar la reforma laboral cuando tuvieran el número, lo que Menem critica como no saludable para una Argentina previsible, atribuyéndolo a problemas internos del peronismo.
Defendiendo la reforma laboral, Menem destaca que es impresionante y modernizadora, negociada con gobernadores y sindicatos, aunque todos cedieron poder; bajó intermediaciones entre trabajadores y empleadores. Menciona aportes sindicales obligatorios topados (ej. 700 mil pesos anuales para desmotadores, 500 mil para camioneros al sindicato de Hugo Moyano), avances intocables antes como en basura o conflictos gremiales. El paro opositor fue pobre en movilización, y una vez aprobado en Senado, el mercado laboral ganará agilidad. Sobre el Fondo de Cese Laboral (FAL), asegura que agiliza entradas y salidas sin consecuencias, beneficiando emprendedores y pymes al reducir riesgos de juicios imprevisibles y multas.
En temas económicos, Menem apoya la apertura: empresas deben competir sin proteccionismo, criticando aranceles que triplican precios (ej. neumáticos), obligando a argentinos a pagar más por productos de mala calidad. Ejemplos como Fate (industria de cubiertas), lácteos (produce 5 veces lo consumido) o automotriz sufren exceso de Estado y regulaciones; la competencia reactiva la economía, ya que ahorros se gastan en otros sectores. Insiste en bajar impuestos para crecimiento, pese a resistencias de gobernadores; el gobierno es el más reformista de la historia, con logros como boleta única, régimen penal juvenil, Ley Bases, acuerdo con Mercosur y EE.UU.
Mirando al futuro desde marzo, Menem adelanta un Congreso activo con reformas impositivas, electoral y de partidos políticos. Apoya eliminar PASO para bajar costos, y con boleta única, votar un solo partido para todos los estamentos nacionales con una marca, instando a provincias a adoptar sistemas similares para previsibilidad y confianza económica.