Imágenes impactantes del femicidio de Daniela en San Martín muestran a su expareja Juan Ramón Díaz, de 42 años, entrando a la casa a las 6:07 de la madrugada con llave en mano y bolso, subiendo las escaleras decidido. Ya violento previamente, Díaz planificó el ataque: apuñaló a Daniela múltiples veces en brazos, pecho y zona lumbar con un cuchillo de carnicero de hoja grande, causándole heridas fatales. Daniela, herida de muerte, se arrastró asistida por una familiar y vecina, Araceli, quien la sostuvo mientras gritaba por ayuda, pero murió desangrada en el patio ante los vecinos.
El agresor, panadero correntino, actuó con premeditación extrema: días antes desconectó el internet de Daniela para desactivar las cámaras de seguridad que ella usaba por miedo a él, preguntó al dueño del complejo sobre el funcionamiento de las cámaras y consiguió llaves del lugar donde ya no vivía. Entró calmado pero consciente, la atacó mientras dormía y amenazó a los testigos con el cuchillo. Los vecinos lo retuvieron hasta que la policía lo detuvo, aunque inicialmente los efectivos dudaron en intervenir. 34 femicidios y 35 intentos se registran en lo que va del año según el Observatorio Lucía Pérez, sumando casi 70 casos en 40 días.
En el velatorio, la hermana de Daniela, Mariela, relató el horror: recibió la llamada de Araceli mientras su hermana agonizaba y vio el video para confirmar que Daniela luchó por vivir. Denunció que Díaz se fue a Corrientes en enero pero volvió específicamente a matarla, planeando todo meticulosamente. Araceli describió el momento: oyó el grito de Daniela a las 6 de la mañana, la encontró apuñalada y la sostuvo mientras suplicaba "salvame, no me quiero morir", mencionando sus gatitos que rescataba. Los vecinos heroicos impidieron su escape, y el fiscal Daniel Cangeló investiga bajo carátula de femicidio con posible perpetua, cuestionando si actuó solo.
La familia exige justicia y viralización del caso para visibilizar la violencia: Daniela era amada, trabajadora y vulnerable al dormir. Antecedentes de violencia no denunciados datan de cuatro meses atrás, pero este fue brutal y cobarde. El velatorio muestra una comunidad en shock, con familiares de Corrientes viajando para despedirla, y el entierro pendiente por trámites fiscales para el día siguiente.