El ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en un operativo en Jalisco comparable a la captura de El Chapo Guzmán. De 59 años, padecía deficiencia renal y enfrentaba recompensas de 15 millones de dólares de México y EE.UU. El cártel, calificado como terrorista desde 2025, es el principal responsable de la violencia en México, con expansión internacional y vínculos a figuras como Jessica Johanna Oseguera González y Antonio Bautista.
La muerte de El Mencho desató una ola de violencia en represalia, con bloqueos, quema de vehículos y comercios en 11 estados como Michoacán, Guanajuato, Colima, Zacatecas, Baja California y Guerrero. No se reportaron muertes de civiles, pero hubo enfrentamientos que causaron tres fallecimientos militares. El cártel mostró una fuerte capacidad de organización para generar pánico nacional, aunque sin ataques directos a la población inocente, a pesar de rumores en redes sociales.
En el aeropuerto de Guadalajara, epicentro de la tensión, pasajeros vivieron momentos de terror con corridas y detonaciones de disparos al conocerse la noticia. El gobierno recomendó quedarse en casa, y se suspendió un partido de fútbol en la ciudad. Sin embargo, el Grupo Aeroportuario del Pacífico informó que la terminal opera con normalidad, sin cancelaciones ni afectaciones, confirmando que los incidentes externos no impactaron la seguridad interna.
La situación persiste con calles vacías y vehículos incendiados, afectando aeropuertos y puntos clave en Jalisco y más allá. La gestión de Claudia Sheinbaum enfrenta presión extrema, en un contexto de nerviosismo nacional y posible intento del cártel de limitar futuros operativos o forzar negociaciones.