El ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo en Jalisco comparable a la captura de El Chapo Guzmán. De 59 años, padecía deficiencia renal y enfrentaba recompensas de 15 millones de dólares de México y EE.UU. El cártel, calificado como terrorista desde 2025, es el segundo más importante de México después del Cártel de Sinaloa. Este suceso representa un logro extraordinario para la presidenta Claudia Sheinbaum, aliada con Estados Unidos, en una ofensiva de largo plazo que incluye la entrega de más de 50 líderes narcos a la justicia federal estadounidense.
Jorge Castro, analista de Canal 26, destaca que pese a la eliminación de El Mencho, el control territorial de los cárteles sobre aproximadamente un tercio del territorio mexicano permanece intacto. La muerte del líder ha desatado una ola de violencia en todo México, con incendios, saqueos, bloqueos de rutas y ataques a unidades policiales por parte del CJNG, configurando una guerra abierta entre los narcos y el gobierno de Sheinbaum. El subsecretario de Estado de EE.UU. felicitó el hecho como un gran acontecimiento para México, Estados Unidos y América Latina, enmarcado en la doctrina de seguridad nacional norteamericana que prioriza la lucha contra el narcotráfico en el hemisferio desde Alaska hasta Tierra del Fuego.
Se menciona a la hija de El Mencho, Jessica Oseguera, como posible sucesora en la conducción del CJNG, aunque hay incertidumbre. Castro advierte que la caída de capos como este suele generar atomización y enfrentamientos entre bandas, pero no ha afectado el dominio de rutas de droga desde Colombia y Perú. Para Sheinbaum, el desafío radica en recuperar el control territorial perdido, una condición impuesta por el presidente Donald Trump para un nuevo acuerdo bilateral de comercio e inversiones entre México y EE.UU. en 2026. Sheinbaum ha declarado que el narcotráfico en México existe debido a la demanda en EE.UU.