El presidente iraní Masoud Pezeshkian rechazó ceder ante la presión nuclear de Estados Unidos, declarando en un homenaje al equipo paralímpico: "no nos doblegaremos ante ninguna de estas dificultades, las potencias mundiales se alinean con cobardía para obligarnos a doblegarnos". Comparó la resiliencia de los atletas con la postura nacional de Irán frente a las presiones.
En medio de negociaciones indirectas por un nuevo pacto nuclear, Irán probó el misil Sayyad 3G de largo alcance en el Estrecho de Hormuz desde el buque Yajid Sayyad Shirazi, durante ejercicios de la Guardia Revolucionaria. El misil tiene un alcance de 150 km, capaz de interceptar cazas, drones y misiles de crucero, con lanzadores verticales para cobertura de 360 grados.
Estados Unidos despliega el mayor contingente militar desde la invasión a Irak en 2003, con aviones F-35 en Jordania, Lajes en Portugal y Sofía en Bulgaria. Donald Trump considera un ataque limitado para presionar a Irán, advirtiendo consecuencias si no hay acuerdo en 15 días. Países del Golfo temen represalias, e Irán amenaza bases estadounidenses.
Analistas ven error de cálculo en Teherán, mientras Israel advierte respuesta si es atacado. Europa, incluyendo Suecia, Serbia, Polonia y Alemania, urge a sus ciudadanos salir de Irán. El contexto tenso incluye pruebas de misiles con Rusia y negociaciones estancadas.
La presencia militar de EEUU eclipsa la diplomacia, con Trump exasperado y amenazante, mientras Irán mantiene su arsenal de misiles balísticos.