Roberto analiza la baja del dólar en Argentina, explicando que responde a colocaciones de bonos por provincias y empresas, como los 1300 millones de dólares de Santa Fe, y al carry trade donde inversores apuestan a que las tasas en pesos superen la devaluación. Sin embargo, advierte que esta caída del tipo de cambio real hace que el país sea más caro en dólares, impulsando importaciones al requerir menos pesos por dólar.
La macroeconomía muestra señales mixtas: inflación en alza desde junio, duplicándose de 1,5% a casi 3% mensual, con estancamiento económico según el estimador de actividad (guía chata). Enero registró superávit comercial por exportaciones mayores a importaciones, y el dólar se mantiene en la banda fijada por el gobierno, pero la emisión monetaria se multiplicó por cuatro desde noviembre 2023 debido a controles cambiarios.
El debate toca el plan de estabilización: el gobierno promete cero inflación en agosto y crecimiento del 4-6%, pero Roberto lo ve complicado, con febrero y marzo mostrando inflación alta por subas en frutas, verduras y carne. Se cuestiona por qué un gobierno liberal obliga a exportadores a liquidar dólares, destacando inconsistencias en la política económica actual.
Otros intervienen defendiendo el superávit y la banda cambiaria, pero el análisis subraya riesgos de recesión con inflación persistente, recordando planes históricos como la tablita de Martínez de Hoz o el plan Primavera.