Los comerciantes de varios bazares en Teherán cerraron sus tiendas y se declararon en huelga por la inflación que supera el 50%, impidiéndoles importar y vender. Ali, uno de los participantes, relató la desesperación: no se podía vender nada, y las manifestaciones fueron reprimidas con extrema dureza desde las primeras horas, con fuerzas especiales llegando masivamente como cucarachas a concentraciones simples frente al mercado de teléfonos móviles.
Las protestas se extendieron espontáneamente sin organización previa a zonas pobres como Malardo en las afueras de la capital, Keshem en el Golfo Pérsico, y ciudades como Hamadan y Kermán. En varias urbes, las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, mientras las autoridades decretaron tres días festivos con pretexto de mal clima invernal para frenar el movimiento que crecía enormemente.
Símbolos de la República Islámica fueron atacados: banderas quemadas y arrancadas, con gritos de que ya no los representa. El ambiente evoca la revolución de 1979, pero ahora todo el pueblo clama el fin del régimen, coreando nombres del Shah y el legado Pahlavi, como "Javi Shah, Larga Vida al Rey" y "Pahlavi Regresa" en referencia a Reza Pahlavi, exiliado desde hace 47 años.
El régimen usó fusiles para controlar multitudes, circulando imágenes de asesinatos como el de Darius Sanzari, de 37 años, cuyos funerales se convirtieron en eventos políticos de indignación masiva. Donald Trump intervino amenazando ayuda armada a manifestantes pacíficos si Irán reprime violentamente, mientras Ali Khamenei, el guía supremo, llamó abiertamente a la represión. Imágenes de masacres en Malek Shani y ataques a hospitales en Ilham muestran tiroteos masivos y fuerzas irrumpiendo para llevarse cuerpos.
Manifestaciones masivas en ciudades pequeñas y pueblos, con Reza Pahlavi llamando a consignas a las 20 horas los días 8 y 9 de enero, escalaron el movimiento como en 1978. En 47 años, nunca tanta gente salió contra el régimen; videos de Teherán, Shiraz, Majad, Abadán muestran multitudes enormes, y de pronto el país quedó en completa oscuridad.