Se presentó el testimonio de Vera Fowell, vecina y amiga de Natacha Jair, quien relató detalles sobre la situación de inseguridad y las amenazas que sufría la fallecida.
Fowell describió cómo observó a un hombre desconocido filmando la casa de Natacha Jair en varias ocasiones, generando preocupación y sospechas sobre posibles tareas de inteligencia. Relató que la propia Natacha se sentía atrincherada en su hogar, con múltiples candados y persianas bajas, y que la custodia que se le había asignado supuestamente para protegerla, a veces desaparecía o no funcionaba correctamente.
La testigo mencionó que, tras un episodio de violencia que sufrió Natacha, intentó alertar a las autoridades y a amigos cercanos, como Agustín Rey, para que se realizara una denuncia. Expresó su frustración por la aparente falta de protección y la desidia policial, relatando un incidente en la comisaría donde Natacha fue recibida con indiferencia.
Vera Fowell también afirmó que Natacha vivía con miedo constante, especialmente por su hijo Valentino, y que se sentía desamparada. Concluyó que, en su opinión, a Natacha "la dejaron morir" por la falta de acompañamiento y protección adecuada, y expresó su deseo de que se haga justicia.