El nuevo dispositivo tecnológico chino, inspirado en la biomecánica de aves, puede volar y sumergirse gracias a un motor eléctrico impermeable y alas flexibles. Pesa solo 300 gramos.
Este robot es capaz de soportar la densidad del agua, mil veces mayor que la del aire, y se basa en la observación de aves como frailecillos y colimbos. Se utilizará para rescates, exploración de arrecifes, estudio del cambio climático y búsqueda de naufragios.