Máximo Kirchner criticó la visita de Kristalina Georgieva a Argentina, calificando a Javier Milei como un "gerente de lujo del Fondo Monetario" y un "show".
Según Kirchner, la presencia de Georgieva en la reunión de gabinete y su interacción con empresarios demuestran la falta de soberanía del gobierno argentino. Afirmó que el país necesita un presidente que defienda los intereses nacionales y no uno que acepte las condiciones del FMI.
Kirchner también cuestionó la pregunta de Georgieva sobre si los argentinos estaban "listos" para más ajustes, interpretando que se refería a una posible mayor caída en el consumo, menor inversión en salud y aumento del endeudamiento familiar.