El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inicio acciones sobre un edificio tomado, interviniendo tanto en la fachada como en el interior.
Los trabajos incluyen la pintura del frente del edificio, que cuenta con 70 metros de extension, y el tapiado de puertas con chapas y ladrillos.
La mayoria de las familias que ocupaban el predio se retiraron voluntariamente, quedando solo una senora con su hija, quien esta siendo persuadida por personal de accion social para que desaloje el lugar.
Se discute la situacion legal de la propiedad, mencionando la posibilidad de juicios laborales o sucesorios, y la falta de presentacion de un titular o inquilino.