Se analiza la declaración de Daniel Aguirre, pareja de la imputada Lucía Sosa, sobre la muerte de la bebé Isabela. Aguirre afirma haber llegado a casa a las 14:30 y encontrado a la bebé desvanecida, llevando a cabo maniobras de reanimación y solicitando ayuda a un vecino para trasladarla al hospital.
Sin embargo, los registros del hospital indican el ingreso de la bebé a las 16:50, creando una discrepancia temporal de dos horas y media que genera dudas sobre la veracidad del testimonio de Aguirre. El fiscal Juan Pablo Calderón no cuenta con elementos suficientes para procesar a Aguirre, pero se mantiene la imputación por abandono de persona seguido de muerte.