Mantener el cerebro activo y en constante aprendizaje es fundamental para la salud cerebral y el retraso del deterioro cognitivo, según expertos en neurociencia.
La neuroplasticidad permite al cerebro reorganizar sus conexiones neuronales al aprender nuevas habilidades, como idiomas. Sin embargo, no basta con consumir información pasivamente; el cerebro responde mejor a la resolución de problemas y a actividades complejas y novedosas.
Se desaconsejan las "soluciones mágicas" de internet y se enfatiza la importancia de actividades que exijan un esfuerzo cognitivo continuo, ya que si bien no previenen enfermedades como el Alzheimer, sí contribuyen a mantener el cerebro en funcionamiento y ejercicio a lo largo de la vida.