Se analiza la posible imputación de homicidio agravado a Lucía Sosa, quien ya fue absuelta en casos anteriores por la muerte de sus hijas Jazmín y Candela. La justicia busca pruebas contundentes para evitar una nueva absolución.
Las particularidades de los tres casos son llamativas: todas las víctimas eran bebés, mujeres, murieron por asfixia en la casa y la madre se encontraba presente. La fiscalía evalúa si estos elementos son suficientes para una condena.
La diferencia en las resoluciones judiciales se atribuye a la criterio de los fiscales y jueces intervinientes, quienes analizan informes periciales y pruebas. Se debate si la mujer es imputable o inimputable, y si sus acciones podrían asemejarse a las de un asesino serial.