Se plantea la preocupación sobre el potencial de la inteligencia artificial para generar engaños, especialmente en el contexto de futuras elecciones. Se advierte sobre la posibilidad de que se difunda información falsa y manipulada que pueda influir en la opinión pública.
Se menciona que la tecnología de IA está avanzando rápidamente, alcanzando un nivel de perfección que podría hacer muy difícil distinguir entre lo real y lo artificial. Se proyecta que en los próximos seis meses se verá una mejora significativa en esta tecnología.
Se recuerda la polémica campaña "anti-argentina" de la semana pasada, que tuvo componentes de IA y demostró el poder de convencimiento de las redes sociales, calificando la situación como peligrosa.