El vocero presidencial, Adrián Rabier, generó malestar en el gobierno al mencionar la posibilidad de que el dólar alcance los 1.800 pesos, un día después de que se anunciaran medidas para facilitar el uso de divisas. La moneda cerró la jornada a 1.520 pesos, marcando un nuevo récord nominal histórico.
Las declaraciones de Rabier provocaron un fuerte enojo en el área económica y abrieron una nueva interna en el gobierno. Se interpreta que sus dichos plantearon expectativas de devaluación, generando incertidumbre en el mercado financiero.