Un mes después del doble terremoto en Venezuela, la tragedia continúa afectando al país. Más de 5,300 personas han fallecido según cifras oficiales. La emergencia entra en una fase de reconstrucción y asistencia humanitaria, con énfasis en la salud mental de los supervivientes.
Los familiares continúan buscando entre los escombros a desaparecidos. Se advierte sobre crecientes presiones en materia de salud mental, atención médica y vivienda. Se reportan casos de ideación suicida y otros problemas graves de salud mental.
El plan humanitario preexistente ya contemplaba millones de personas con necesidades. Los terremotos fueron devastadores en La Guaira, afectando el principal aeropuerto, puerto y edificios residenciales. A pesar de los esfuerzos del gobierno de Delcy Rodríguez, persisten las críticas.